Las comunicaciones y las redes sociales forman parte de los recursos de dominio de los nuevos ¨campos de concentración sin lágrimas¨

Si, el transhumanismo es esta nueva etapa de la historia en que lo científico-tecnológico ¨mejora¨ la condición de la vida humana y que implica el fin de la misma tal como la conocemos. Los gestores del concepto plantean que ¨sería un error llorar por la desaparición      de una humanidad como ésta si lo que la reemplazará será algo mejor¨
El error de base, a mi modo de ver, está en la palabra ALGO. Por mucha preeminencia de la inteligencia artificial tenga al ser alimentada con todos los datos de toda la humanidad y desde allí sustraer patrones aplicables a ¨cualquier situación y sus variables¨, carecerá de valor para definir el concepto ¨nueva humanidad¨ si la base de recreación parte de la vida que no domina ni dominará nunca la ciencia.
El afán de inyectarnos miedo y por consiguiente arrodillarnos, es una ambición histórica de las élites en su pretensiones de reducir la humanidad y convertir a los que queden en seres manejables a sus intereses de poder, dominio económico y ¨mesianismos vacíos¨.
El plan es diabólico y está en la primigenia razón de la lucha del bien y del mal desde la creación o de la creación evolutiva como algunos gusta llamar siguiendo a Teilhard de Chardin. La creación es tan perfecta, armónica y bella que para el mal ha sido el desafío supremo su destrucción y/o transformación.
El lenguaje de hoy que incluye covid, pandemia, vacunas, chips, pasaportes controlados, toque de queda, confinamiento, sólo tiene un fin: generar miedo, miedo, miedo. Los grandes pensadores del tercer Reich quedan opacados por las modernas teorías de control de masas. Lo que imaginamos fortuito es parte de un plan que tiende a debilitar las estructuras que sostienen a amplios conglomerados humanos generando así caos y desequilibrio mientras se preservan los mejores cerebros para servir al dominio en el nuevo espacio del trasnhumanismo.

Museo de Arte Moderno New York
La ciencia ha marcado sus logros con la etiqueta ¨descubrimiento¨.  Modificar, adaptar, transformar lo creado mediante el experimento y la técnica serán siempre elocuentes logros de la ciencia, pero nunca será creación pura, esa facultad le pertenece a la naturaleza. (foto Juan Guzman. Museo de Arte de Moderno. New York)

Pero ellos saben que hay un error en sus cálculos.
¿Dónde encaja el bien en su ecuación?
¿Qué significa para el devenir del universo y sus leyes que parte de una elite viva 50 años más que la media de vida o que viva en otro planeta o en islas privadas?
Llenarán el mundo de humanoides, redes, controles, transhumanizaran la vida, pero no la muerte; siempre habrá un final aunque, como ya algunos han hecho, se cambien el corazón muchas veces; más que nunca será notable el dominio de la vida aunque cambien las formas.
Podrán estructurar lo que nace hasta antes de nacer, controlarlo, modificarlo y pretender que han creado un mundo nuevo, pero nunca podrán generar la semilla de la vida.
Hasta el momento y contando, los sistemas de alta producción y las sociedades de alto consumo nos han dejado como legado basura y contaminación, sólo la vida en su esencia, con su capacidad intrínseca de autogeneración, ha evitado que a estas alturas hayamos sucumbido.
La premisa de un pensador a un científico que adujo conocimiento del plan para reducir la base de la piramide social, destacando que los pensadores no están en riesgo, fue: ¨siempre tendrás, como científico, un dilema ético: trabajar para el bien o para el mal, para reducir el sufrimiento de la gente o para alimentar las ambiciones del hombre. Te darás cuenta de que lado estás el día en que comiences a buscar justificaciones vacías para cruzar la delgada frontera que existe entre ambas posibilidades.
Juan Guzmán Junio, 2020