
En la distancia, detrás de la metálica linea del tendido
eléctrico, bañada por el sol, estreno del nuevo dia,
el fantasma del raudo tren del valle
dejando a su paso la marca vaporosa
de una estela de bajas nubes;
transicion visual entre el llano y las altas montañas,
Preñados,ambos espacios, de visible fecundidad.
Bien podría nacerse o morirse abrazado
por el tibio y pasivo regazo materno y terrenal
de Juma.
Juan Guzman, 7 de Noviembre, 2011
Continue reading about Fotografia de los arrozales de Juma. Bonao.

Si estas manos pudieran hablar.
Lo mas seguro es que nos contarian cuantas veces fueron
al rio a lavar la ropa de la familia.
Posiblemente: cuantas veces movieron las tizones del fogon
cuando el humo hacia brotar lagrimas de sus vecinos ojos.
Nos dirian que no saben lo que es eso de “manicure”,aunque
ya aprendieron a marcar los numeros del vastago que vive en
el extranjero, aquel a quien tantas veces asearon en su infancia.
Estas manos han llevado las cuentas de la oracion,
han cortado flores silvestre para adornar el altar del hogar.
Estas manos….
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Cuando nos encontramos con la memoria del tiempo en una fotografia y eso nos trae alegría, es un referente para recordarnos que ha valido la pena vivir y que el destino del hombre es la felicidad. Lamentablemente nos equivocamos al confundir el fin con los medios y dejamos a un lado al SER propio y ajeno y nos marchitamos en una espiral terrible. Aun así, cada día es una nueva oportunidad para recomenzar, perdonar(nos) y aclarar la visión del camino para de-preciar un poco lo que hemos confundido como fin y ver, por lo menos ver, a la distancia en nuestra ruta, el fin único de la razón de caminar: La felicidad.
A media asta; hasta cuando y desde cuando?
como rueda la driza sostenida desde abajo
por el humano ser que con cuidado y reverencia
contempla el símbolo deshilvanado.
y ahí viene desde allá, desde arriba.
en un inexorable y lento paso,
para descanzar en las manos que le dieron origen:
las manos del pueblo, el pueblo terreno, humano..
Los colores , sus matices nos hablan de un mundo azul,
libre y claro, amarillo alegre de una choza
que más que espacio refugiado ilumina hacia afuera
rompiendo, al reflejar los cálidos rayos del sol vespertino,
la inexorabe presencia de las futuras sombras.
Y éstas astas solitarias y vacías que dejan tributo
y espacio al lienzo mutilado.
El humano, el humano, si!
Mira, presente,con mirada alzada en espera.
o quizá en entrega.










