mimos

La tristeza estaba devastada, hacia mucho tiempo que no se dedicaba a estar  tantos lugares al mismo tiempo, era debastador. De continente a continente los corazones le habrían las puertas. Un espécimen inundaba el mundo con dolor y la tristeza ya no tenía que pedir permiso.

Enterado del caso el desconsuelo salió de su refugio en busca de la tristeza, fue de oriente a occidente hasta que al fin la encontró. Era tal el estado de ésta, agotada, que el desconsuelo confirmó los rumores que había escuchado a su paso y vió que la tristeza se había multiplicado tanto por el planeta que poco servirían sus intentos de molestarle y decidió quedarse, con discreción, a acompañarla y tomar un poco de su trabajo. Entonces todos los día se ve por los portales del mundo tristes anuncios acompañados de un enorme desconsuelo.

¿Cómo nos está pasando esto?, ¡Qué alguien me diga cuándo terminará la tristeza su trabajo porque ya no da más! Gritaba el desconsuelo en las puertas de los hospitales y al borde de aquellas enormes fosas silenciosas.
Era primavera y mientras la alegría estaba distraída en lo suyo por los campos, pero de pronto se dio cuenta que muchos jardines estaban mustios, con flores secas abrazadas a los tallos sin vida y al preguntar le dijeron que esa gente ya no vivía allí, que vino por ellos gente que se movía muy rápido y en sigilo. Al preguntar la alegría por sus años le dijeron que eran gente muy alegres pero mayores, uno tenía 63, otro 75 y otro 84, todos eran abuelos.

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Extrañada la alegría tomo rumbo a las ciudades, a las grandes ciudades del mundo, allá el panorama era aún peor que lo que le habían contado, tanto que no supo que hacer. Se fue a las vidrieras de una gran tienda a observar las pantallas en los escaparates. En la primera un funcionario hablaba sonriente y haciendo chistes para luego pasar a leer un rosario de muertes y peste, parece hablaba de una monarquía porque mencionaba a cada momento una corona, luego, en todo noticioso cantaba los números como una lotería, en otra pantalla vio imágenes de países en donde grandes ejércitos, vestidos de camuflaje y extrañas armas, buscaban el espécimen invisible. En la pantalla de más allá (un moderno smart TV), se alternaban las imágenes de grandes lideres mundiales acusándose unos a otros de desaciertos y culpas. El corazón de la alegría se contrajo al ver en la pantalla más lejana a un congresista de un gran país quien expresaba que para que la economía no muriera tenían que exterminar a los ancianos, e inclusive pedía con un tono de súplica que por favor los viejitos se dejaran morir en nombre de los capitales e inversionistas del mundo.

La alegría estaba desconcertada, turbada. ¿A donde iría a hacer su trabajo? Cabizbaja comenzó a caminar. De pronto vio a lo lejos la joven figura de la innovación. Concentrada, la innovación trabajaba en un algoritmo que le había encargado un personaje de un pequeño país del Caribe para ¨arreglar¨ unos asuntos electorales y no estaba al pendiente de lo que pasaba a su alrededor.
La alegría se acercó con su habitual tono y le preguntó si podían hablar un momento. La innovación se quedó mirando desconfiada, la alegría es muy amiga del optimismo y de la esperanza y ultimamente habían expresado desacuerdo con algunos proyectos biológicos y de tipo militar en que la innovación estaba colaborando. No obstante, curiosa como siempre, se dirigió a la alegría ¡vamos a ver que quieres ahora!
Se sentaron en un banco rodeado de palomas y la alegría le habló de su viaje, de los jardines mustios y de lo que había visto en le red de pantallas de la tienda, y en cierto modo culpó a la innovación por tantas noticias que no parecían serias y que había visto en una pantallas de computadores que estaban colocados en los tramos más bajos de la tienda.

La innovación bajó la cabeza y aceptó que la mentira le había robado las claves de entrar a las redes y que estaba inundando el mundo con noticias falsas, pornografía, y que muchos del ejercito de la falsedad pagaban por espacio para hacerse pasar por científicos, profetas y videntes, inclusive que la mentira estaba recibiendo una muy buena oferta por su trabajo, le estaban ofreciendo acciones de por vida en los bancos, gobiernos y bolsas más grandes del mundo.

En este punto la alegría le preguntó a la innovación si no pensaba hacer nada para ayudar en el panorama que por todos lados veían desde aquel banco de parque.
¡No se que hacer! Confesó la innovación. Lo mío no es ese campo, eso te pertenece a ti, si quieres podría ayudarte pero tienes que decirme en que.

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Ni tonta ni perezosa la alegría tomó la palabra:
La única forma de comenzar a derrotar lo invisible es con un ejercito de gente que con su espíritu de amor pueda retornar alegría al mundo y tu me vas a ayudar a que eso ocurra.
Desde ese momento la innovación llamó a sus contactos, muchos científicos comenzaron a trabajar en vacunas para combatir el espécimen invisible, se aceleraron los procesos utilizando inteligencia artificial, nanotecnología, la ciencia se ha unido de país en país para compartir experiencias simples y complejas, porque todo vale, todo se publica online. El mundo hospitalario comenzó a compartir cómo los pacientes se podían manejar mejor; ante las dificultades de tránsito y el aumento de flotas de piratas que se apropiaban de la mercancía de otros, comenzaron a hacerse mascarillas domésticas para parar el mal hasta que la industria pudiese suplir la inmensa demanda; a mano, en maquinas de costura, impresoras tridimensionales, azules, lizas, decoradas, mascaras que son hoy el rostro del mundo.

Y un día la gente dejó de llorar y comenzó a moverse, la alegría le había envía enviado un mensaje a la gratitud y los aplausos ya no eran para un victorioso ejercito militar común. Los aplausos, las flores y la gratitud eran para el ejército de mujeres y hombres que inundaron los hospitales para atender a sus hermanos aún a riesgo de su propia vida. Comenzaron a contarse los sanados, los doctores y técnicos, forrados como momias, pintaron sus rostros sonrientes en el pecho de sus vestidos para dejarse conocer por sus pacientes. Para dejarse conocer!

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A pesar de todo, tristemente, muchos médicos y personal de salud se ha ido junto con sus enfermos a las silenciosas fosas, el número de víctimas sigue aumentando, hasta la fecha no sabemos cuando terminará todo esto. Mientras la mentira arrecia porque entiende que es su mejor momento, la tristeza y el desconsuelo siguen su trabajo de acompañar la humanidad por los siglos de los siglos, pero la alegría, la gratitud y la innovación se están llevando la bandera.
La humanidad en un momento paralizada va dejando atrás el miedo, cada día más gente se une al ejercito de sanación porque hasta desde el retiro, con sus manos de amor y compasión, la experiencia viene a colaborar; desde las aulas de término los estudiantes y futuros profesionales vienen a poner su mano; el comercio ha innovado las maneras de entregar sus productos y mantener al mundo abastecido, en silencio los agricultores y productores cultivan frutos y posibilidades.

La alegría encontró un lugar especial en el corazón de la gente que trabaja con el dolor y muchas veces con la imposibilidad. La innovación se ha unido a la esperanza!
Nunca antes se había entendido mejor : ¨El amor supremo consiste en dar la vida por sus amigos¨Juan 15:13

(El 21 de Abril es día de la innovación)