¿Para qué viaje estamos hechos?

El desafío humano siempre será
encontrar un camino.
A laberintos del alma o a viajes
por los trillos del mundo.
Hasta en los sueños buscamos
salidas, soluciones, escapes.
A veces las salidas más dificiles
de encontrar son aquellas
que nos lleven, a temprana edad,
a descubrir nuestra vocación.

¿Para qué viaje estamos hechos?

¿Para un viaje en planicie que deleita
mirando lejos, o para un viaje de montaña
que exige estar pendiente de cada paso?
Posponer el hecho de escojer camino
es perdida de tiempo, miedo a abandonar
una comodidad inventada a partir
de patrones conformistas.
Si te decides, puede ser que el final de tu viaje
exhiba cicatrices profundas,
no los tatuajes de la modernidad
que se compran y estampan en media hora. No!
Cicatrices visibles e invisibles son las
del caminante, su mapa de ruta,

el GPS del andar de su alma.

Porque en un camino, aún y en los sueños,
se encierran todos los caminos.
Aquellos de paisajes hermosos
y aquellos marcados al borde de barrancos oscuros e interminables.
Al final, la gloria no está en el camino sino en andarlo.
Septiembre 7, 2020

Desencuentro de ¨La Palabra¨

 

 

 

Se esfumo de la tierra la raza de hombres

que cargaba la palabra en los macutos.

Por eso hoy en día nadie ¨da la palabra¨.

No hay palabra!

Existe un dialecto de comodidades

replanteadas para evitar dependencias del decir.

Un runrun de conceptos nuevos

que al final del día no definen

nada más que un vacío etéreo.

Así flotante, impreciso, va el devenir del mundo,

entre ¨blindajes¨, ¨normativas¨,¨desescaladas¨,

y ¨falsos positivos¨.

Todo se niega, todo se afirma, como un virus

irascible que anula la fuerza de la razón.

Más aún, el mundo no quiere razones,

ni discursos, ni nada que huela a tiempo

de pensamiento, ni a idea elaborada y fértil.

Es un mundo de signos falsos, acercamiento

a la minusvalía de elaborar algo más que

el disminuido esfuerzo de un dedo

para pulsar una plástica forma

y así expresar lo que pienso, siento o deseo.

Como recién nacidos los hombres

vivimos en el tiempo de la atrofia,

de la marchita fluidez del habla propia,

esa vibración sutil y armoniosa que define

el verbo y el ánima de cada humano

y todo aquello que encierra el universo.

En el principio era así: el verbo

y al final el vacío.

Una cómoda inexistencia sin contradicciones,

un mundo magnífico dominado

por el imperio irrelevante de la nada.

Juan Guzmán 17 de Junio 2020

Presa de Tavera: espacio de libertad

Desde las orillas del embalse presa de Taveras se pueden apreciar ejemplares de la vegetación originaria del lugar, su resistencia y la forma graciosa en que se ha adaptado su forma al relieve. Las pequeñas barcas muestran que, a pesar de todo, los afanes del hombre continuan más allá de las novedades sanitarias.

Bajo un sol plomizo de medio día llegamos a orillas del embalse de la presa de Taveras. El plato azul intenso del agua deja ver las corrientes que bajan de las altas montañas a través del río Yaque del Norte y sus afluentes, en forma de trazos sigsageantes de color ligeramente más claro que aquellas quietas aguas del lago.

A la distancia la vida de las comunidades de la vertiente sur del embalse. Viviendas, espacios para ganado y muy poca agricultura.

La vida de estas núcleos rurales ha cambiado con el tiempo, antes eran productores de café, viandas, ganadería de pequeña escala y doméstica; en la actualidad es horrible el impacto que ha tenido el hecho de que aquellos adquirientes de terrenos  pretenden una ganadería de montaña destruyendo el bosque, las fuentes de agua y la propensión a un hábitat que de lejos luce bonito pero en su matriz de origen se deteriora.

No obstante, pasar un rato en la soledad de las orillas, sentir la briza que baja montada sobre el resbaladizo tren de las aguas, nutre el espíritu y el alma se llena de azul y paz; necesario en este tiempo de confinamiento.

Por cierto que allí encontramos un restaurante (Rancho tíco los framboyan de Teo) que al entrar tiene una pancarta:  ¨SOLO PARA LLEVAR¨.

Me gustó ver las azules botellas de spray de alcohol a ambos lados del pasadizo de entrada, el lavamanos con suficiente jabón líquido y papel toalla,  además de todas las sillas con ¨las patas para arriba¨ esperando otro tiempo para nuevos comensales.

La oferta es simple pero de mucha calidad: Peces de agua dulce y peces de mar.

Cuatro personas atienden las diversas funciones para un reducido público que parece conocer las bondades culinarias del lugar.

Con las medidas pertinentes podemos hacer ejercicio de breves aventuras de turismo local, tomar fotografía y sentir esa libertad que regalan la briza y la distancia.

3 de Junio 2020

Transhumanismo y ética

Las comunicaciones y las redes sociales forman parte de los recursos de dominio de los nuevos ¨campos de concentración sin lágrimas¨

Si, el transhumanismo es esta nueva etapa de la historia en que lo científico-tecnológico ¨mejora¨ la condición de la vida humana y que implica el fin de la misma tal como la conocemos. Los gestores del concepto plantean que ¨sería un error llorar por la desaparición      de una humanidad como ésta si lo que la reemplazará será algo mejor¨
El error de base, a mi modo de ver, está en la palabra ALGO. Por mucha preeminencia de la inteligencia artificial tenga al ser alimentada con todos los datos de toda la humanidad y desde allí sustraer patrones aplicables a ¨cualquier situación y sus variables¨, carecerá de valor para definir el concepto ¨nueva humanidad¨ si la base de recreación parte de la vida que no domina ni dominará nunca la ciencia.
El afán de inyectarnos miedo y por consiguiente arrodillarnos, es una ambición histórica de las élites en su pretensiones de reducir la humanidad y convertir a los que queden en seres manejables a sus intereses de poder, dominio económico y ¨mesianismos vacíos¨.
El plan es diabólico y está en la primigenia razón de la lucha del bien y del mal desde la creación o de la creación evolutiva como algunos gusta llamar siguiendo a Teilhard de Chardin. La creación es tan perfecta, armónica y bella que para el mal ha sido el desafío supremo su destrucción y/o transformación.
El lenguaje de hoy que incluye covid, pandemia, vacunas, chips, pasaportes controlados, toque de queda, confinamiento, sólo tiene un fin: generar miedo, miedo, miedo. Los grandes pensadores del tercer Reich quedan opacados por las modernas teorías de control de masas. Lo que imaginamos fortuito es parte de un plan que tiende a debilitar las estructuras que sostienen a amplios conglomerados humanos generando así caos y desequilibrio mientras se preservan los mejores cerebros para servir al dominio en el nuevo espacio del trasnhumanismo.

Museo de Arte Moderno New York

La ciencia ha marcado sus logros con la etiqueta ¨descubrimiento¨.  Modificar, adaptar, transformar lo creado mediante el experimento y la técnica serán siempre elocuentes logros de la ciencia, pero nunca será creación pura, esa facultad le pertenece a la naturaleza. (foto Juan Guzman. Museo de Arte de Moderno. New York)

Pero ellos saben que hay un error en sus cálculos.
¿Dónde encaja el bien en su ecuación?
¿Qué significa para el devenir del universo y sus leyes que parte de una elite viva 50 años más que la media de vida o que viva en otro planeta o en islas privadas?
Llenarán el mundo de humanoides, redes, controles, transhumanizaran la vida, pero no la muerte; siempre habrá un final aunque, como ya algunos han hecho, se cambien el corazón muchas veces; más que nunca será notable el dominio de la vida aunque cambien las formas.
Podrán estructurar lo que nace hasta antes de nacer, controlarlo, modificarlo y pretender que han creado un mundo nuevo, pero nunca podrán generar la semilla de la vida.
Hasta el momento y contando, los sistemas de alta producción y las sociedades de alto consumo nos han dejado como legado basura y contaminación, sólo la vida en su esencia, con su capacidad intrínseca de autogeneración, ha evitado que a estas alturas hayamos sucumbido.
La premisa de un pensador a un científico que adujo conocimiento del plan para reducir la base de la piramide social, destacando que los pensadores no están en riesgo, fue: ¨siempre tendrás, como científico, un dilema ético: trabajar para el bien o para el mal, para reducir el sufrimiento de la gente o para alimentar las ambiciones del hombre. Te darás cuenta de que lado estás el día en que comiences a buscar justificaciones vacías para cruzar la delgada frontera que existe entre ambas posibilidades.
Juan Guzmán Junio, 2020

La tiranía no ha terminado

 

Actuación de carnaval en la que un personaje legendario toma cuerpo en uno actual transformandolo en una  marioneta

 El 30 Mayo de 1961 mostró los niveles de valor y arrojo en el corazón de los dominicanos al mismo tiempo que dejó ver la cobardía que reviste a muchos de nosotros.
Ya otros intentos de una hazaña que doblara el curso de la historia nuestra habían tenido lugar sin éxito tangible, pero fueron dejando espacio entre los dominicanos de que sí era posible enfrentar la cavernaria tiranía.
Finalmente rodeado de traiciones, miedo y gran valor llegó un día, una noche, en que se dio inicio al fin de una época que manchó nuestro suelo de oprobio y tristezas. Digo se dio inicio porque en mi opinión aún 59 años después la tiranía no ha terminado.
La historia conocida está allí, de Trujillo pasamos a Bosch, a Manolo, al triunvirato, a la revolución y de nuevo a la tiranía. Balaguer, embadurnado de la sangre del tiempo negro y apoyado por militares y sectores de poder que vieron redimida su herencia en el hombre de Navarrete, desoló las calles y casas de la nación de todo aquel que fuera pensador, activista o poeta o militante de pensamiento progresista. 

Mujer con bandera dominicana invertida pintada en su rostro

Lo que se quería restaurar nunca se pudo, medianamente los gobiernos del partido del Jacho pudieron estar  en palacio ocho años rodeados de toda la maquinaria dantesca que se dirigía desde la Avenida Máximo Gómez. A Jorge Blanco se le acusó de la matanza del año 1984 resultado de una revuelta azuzada entre la gente por las medidas impuestas por el FMI, pero el gobierno dormía en cuna de espinas y las fuerzas armadas, marioneta de los mismos estamentos oscuros del pasado, realizó su trabajo y el gobierno quebró.
De nuevo el hijo de la noche en el poder por 10 años, al final de los cuales quedó ciego de los ojos pero nunca apagada su sed de venganza. Después de unas elecciones cuyo amañamiento se demostró, claudicó vergonzosamente frente al líder del partido del Jacho y se redujo su último período de gobierno a dos años.
Los acontecimientos que se han dado en estos siguientes años tienen su génesis en ese momento ya que el hijo de la noche humillado y lleno de ira no pensaba morir ¨dejando eso asi¨. En esa idea era secundado por los viejos poderes y llegó el famoso ¨pacto patriótico¨ en que la oposición era descrita como el camino MALO y el engendro PRSC-PLD como EL CAMINO BUENO.

Edificio del Banco Central de la República Dominicana

Lo serio de la historia es que siempre resulta un juez implacable. Han tratado de cambiar el imaginario colectivo, diseñaron un plan de desmonte del estado, cambiaron la historia que se imparte en las aulas, se aliaron a los buitres internacionales y sus lacayos locales y vendieron la nación en componendas de aposento llevadas a su congreso para ser ¨legalizadas¨, sujetaron a los probes de materia y espíritu a ¨ayudas del estado¨cuando en realidad son ayudas que obedecen a un plan internacional.
Desfalcaron cada cuenta, oficina, recurso natural; dieron permisos al turismo con la condición de ser socios accionistas de los proyectos, lo sobrevaluaron todo; anularon la salud pública para dejar esa mina de dinero a prestadoras de salud de su propiedad, anularon la seguridad social para crear fondos que solo el año pasado ganaron 216 millones de pesos de personas que murieron y que nunca reclamaron sus beneficios.
Establecieron una dinámica de ingreso nacional basada en variables intangibles, no en base al desarrollo de fuentes de producción de bienes fuertes. El diferencial de la gasolina, los impuestos a la comunicación telefónica, impuestos a bancas de apuestas, impuesto a tener un tarantín en una esquina, impuestos, impuestos, impuestos; mientras la nación navega en las drogas, bandas armadas, sicariato, fraude fiscal, precios sin control, un sistema médico buitre donde cada paciente no es un enfermo sino un agente de ingresos. Existen en nuestro país más bancas de apuestas que aulas escolares. El bienestar se juega al azar.

Anciana transita por una la vía pública en busca de alimento.

Por demás, el estado, de ser conformado en sus inicios por idealistas, se ha transformado en un estado oligarca e insaciable, que para sustentarse ha tenido que repartir la torta que le toca al pueblo entre sus correligionarios y las clases poderosas.
La tiranía no ha terminado, pienso que es aún peor ya que por gozar de algunas libertades decimos que somos un estado moderno, pero no. Solo acérquese a una cárcel, a los archivos del sistema de justicia, observe el panorama de los servicios que nos corresponden por solo ser personas y que no tenemos porque ahora son negocios. La gente se muere, sino físicamente si moralmente, porque debe claudicar, envenenar su moral para poder ofrecer un servicio sobrevaluado al estado debido a que de todo lo que se mueve en nuestro país hay que ¨repartir¨ y no poco.
Y ¨todo es percepción¨, manipulación de los medios y sus ya ricas bocinas, una ley de mordaza vergonzosa, un pueblo deprimido e incapaz de levantarse con los grilletes de una dádiva que se saca de lo que paga ese mismo pueblo.

Campesino de San Juan de la Maguana

La tiranía no ha pasado. Yo vi en mi infancia cuando dijeron que aquella etapa de la tiranía pasó, vi como en los días siguientes a esta fecha pero en el 1961, las casas de los representantes del régimen fueron destruidas, supe de muchos que buscaron refugio entre las embajadas amigas y las oficinas de las iglesias, entre ellos el hijo de la noche, el prestidigitador que sirvió de bypass a la continuidad y cuyo ¨CAMINO BUENO¨nos ha llevado a un precipicio profundo y sin salida.
No hay nadie, inescrupuloso y vil, que pueda vivir mayor miedo que ver la cara del pueblo descubierta! Es difícil desprender de la cara de los pobres ese lodo seco que ya cree su piel, cincelado con sicología moderna, instrumentos que más que libertad son alienación, bochorno e injusticia. Pero nada es eterno.

Monumento a los heroes de Maimón, Constanza y Estero Hondo (La Raza Inmortal). Constanza

Aquella tiranía en su representación cayó, los que tomaron ¨el tablao¨, asesorados por los que conocen las herramientas modernas han superado los primeros 30 años. Se ha llegado el tiempo de abrir los ojos. Ojalá nunca revivir una noche como ésta pero eso ya no es atributo de letras sino un derecho que se han abrogado los pueblos desde las remotas y violentas historias bíblicas.

Los entresijos del viento. Acercamiento al viaje excepcional de un santo pastor

Los entresijos del viento

Acercamiento al viaje excepcional de un santo pastor

Monseñor Fredy Bretón Martínez. Arzobispo metropolitano de Santiago

¨..el lector podrá solazarse con las mansas noches de luna llena entre los trillos rurales(…)con el lenguaje popular y culto de una narración fluida, ligera y refrescante, impregnada con el sello de la verosimilitud (…)y el aliento místico de una espiritualidad sagrada¨

Así habla Don Bruno Rosario Candelier de la obra ¨Los entresijos del viento¨de Monseñor Fredy Bretón; la misma que ha recibido el Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2020, escogida, a consideración uniforme del jurado de dicho certamen, dentro de 55 obras literarias participantes.

En el laudo del jurado se concluye ¨..el autor construye comunidades afectivas, examina y expone con gracia el contexto social y cultural que concurre en cada experiencia, tejiendo lazos de solidaridad espiritual¨

¨El aliento místico de una espiritualidad sagrada¨y ¨tejiendo lazos de solidaridad espiritual¨, dos expresiones que concretizan la visión elevada que genera en el experto cultural la obra en cuestión.

El 26 de enero pasado, acompañada de una delicada y auspiciosa dedicatoria, recibí ¨Los entresijos del viento¨. Llamaron mi atención dos cosas: la palabra entresijos y aquello de ¨una novela intencionalmente eólica¨. Entresijo era un vocablo muy usado en mi tiempo entre aquellos que bregaban con carne vacuna. Lo escuchaba cuando iba a recoger ¨la pesada¨de carne que guardaban a mi abuelo en una carnicería no lejana del campo que vio nacer a Fredy Bretón.

Entresijo, además de las entretelas anatómicas, es sinónimo de entrañas, secreto y dificultad, y eso hace Fredy Bretón con su obra, acercarnos a las entrañas de la vida rural de mediados del siglo XX con un testimonio casi fotográfico de las condiciones socio-económicas de su tiempo, donde destacaban las limitaciones materiales que motorizaron posteriormente a toda una generación a salir en búsqueda de mejores posibilidades para su desarrollo.

Los entresijos del viento es una antología en si misma. Es una obra literaria que contiene múltiples géneros guardando, más allá de la confesión del autor de ¨jugar con los planos del tiempo¨, una cronología propia de características flexibles que hacen de su lectura, a la que se agregan la diversidad lingüística, un evento de deleite.

Leidas las primeras 100 páginas descubrimos que el autor nos ha mostrado una radiografía de sus orígenes donde resalta el amor a la familia, el amor por la biodiversidad, la dedicación al estudio y el compromiso con el trabajo; al mismo tiempo que desliza de forma natural las tragedias y los pecados propios de la condición humana en su época, entremezclados con los mitos y creencias que daban vida a los espíritus del imaginario y muchas veces a las cosas inanimadas.

¨Creo que está por verse aún quien es el verdadero protagonista de esta historia¨, declara de manera ¨sospechosa¨Monseñor Bretón en la introducción de su obra. Digo sospechosa porque el autor es un conocedor perspicaz de la conducta humana y su fascinante obra logra una empatía y grado de identificación tal que el lector termina por sentir que es él el protagonista.

La intención por lo eólico se advierte de principio a fin de la novela: ¨En este libro relato las interioridades y peripecias de alguien, quizá las del viento¨, reza la primera linea introductoria. Viento de chichiguas, aleteos de aves y fuerza que nos eleva a ese concepto de espiritualidad tan valorado entre los que premiaron esta creación literaria.

Espiritualidad en cada cuento, párrafo o poema que conforman Los entresijos del viento y que peldaño a peldaño nos acercan al dueño supremo de los vientos con quien Fredy dialoga con aires de misticismo propio de aquellos que dedican espacio de sus vidas a la contemplación.

Los entresijos del viento, por tanto, es una obra delicada en su concepto porque no solo muestra un viaje por el tiempo y sus imágenes, sino que también muestra a Monseñor Fredy Bretón, nuestro pastor y arzobispo metropolitano, en su íntimidad existencial expuesta con clarividencia poética, como lo deja ver en este fragmento de ¨Cómo serás mi Dios¨

¨Cómo serás, mi Dios,

en la penumbra.

tanta la hermosura

del que hizo la belleza,

creador de la dulzura

que el fiel sentido encumbra;

aquel de quien fluyó

todo lo que embelesa.¨

Aunque Monseñor Fredy Bretón expresó recientemente, a traves de los medios digitales, su gratitud por el reconocimiento a su obra, es válida también nuestra gratitud hacia él por agregar a su cosecha literaria éste memorable regalo, un documento de 370 páginas que es una ventana al conocimiento de su periplo vital acompañado y acompañante marcado con ¨el sello de la verosimilitud y el aliento místico de una espiritualidad sagrada¨

 

Juan Guzmán

7 de mayo, 2020.

Repensar

Si, tendremos que repensar nuestro mundo.
No el de los políticos, ni el de los inversores de bolsa, no!
Repensar el mundo de aquellos que decimos creer.
Tendremos que repensar conceptos:
Inclusión, tolerancia, participación.
Hambre, techo, confort, autocrítica.
Limosna, conciencia, lástima, elegidos.
Hermano, indiferencia, amor, desprecio.
Humanidad, hambre, dolor, abandono.
Indiferencia,
justificación,
AMOR.
Repensar la familia, la educación y las aspiraciones.
Las humaredas y duquezas que cada quien levanta
para no ver ni dejarse ver.
Repensar sobre virus y vacunas.
Cuál es la vacuna al virus de la indiferencia,
la exclusión,
la justificación
o la descalificación.
Encontraremos una vacuna?
O tendremos que utilizar el plasma de los infectados
para curar?
Resistiremos eso?
Estamos dispuestos?
Dispuestos a curar?
Estoy dispuesto a curar?
Estas dispuesto a curar?
Tendremos que repensar nuestro mundo hermano.
No hay laboratorios para esa vacuna.
La vacuna está en nosotros!
Estaremos dispuestos?
……
Quizas pendejadas mías?

 

Sacerdote y amigo, para siempre.

Tu Eres sacerdote para siempre…(Hb 5, 1-6)

El Jueves Santo pasado, día en que recordamos la institución del sacerdocio y pasada la novena de duelo por la partida de Monseñor Pedro Vinicio Disla Almanzar, aún y con la congoja latente me aventuro a escribir esta nota.

Conocí a Vinicio el 23 de Junio de 1973. Un grupo de jóvenes de Estancia Nueva, Moca, habían iniciado el proceso de formación de un club cultural y ese sábado habían convocado a otros muchachos entre los que me encontraba. El motivo de la invitación fue la visita del padre Vinicio Disla quien junto a Monseñor Gilberto Jiménez manejaban la parroquia del Rosario de Moca.


En medio de la reunión se propuso la formación de una directiva para que tomara la conducción de la formación del colectivo. Alguien sugirió mi nombre y por primera vez Vinicio se dirigió a mi con el tono de cariño y hasta cierta picardía que le caracterizaba y que le conocí con los años : ¿Tu piensas que puedes dirigir esta juventud? Me preguntó. -Sí, yo puedo!, le contesté.


El grupo se formó y ya mis compañeros conocen la historia, pero paralelo a ello entre el padre Vinicio y mi persona se desarrollo una amistad que duró viva y fecunda hasta el día de su partida.


Casi 47 años de un vínculo con un pastor que me supo inspirar, fue una fuente permanente de alegría en todo tiempo para mi; un guía espiritual excepcional aún y conociendo lo compleja de mi personalidad.


A pocos meses me involucré en la pastoral juvenil, comenzando con el cursillo en la herradura, acompañaba a Vinicio al programa sabatino Luz en el aire por Radio Amistad e iniciamos un periplo de andanzas por los campos y comunidades bajo responsabilidad de la parroquia del Rosario.


Con Vinicio conocí los pastores de nuestro tiempo y los actuales también. Le gustaba visitar a Mons. Mamerto Rivas en Barahona, a Mons. Tomás Francisco Reilly en San Juan de la Maguana, al padre Benito Taveras (oriundo de mi tierra) en Higuey, pero su viaje preferido era ir con frecuencia a Los Montones a visitar a Mons. Roque Adames.


Como anécdota quiero narrar que un día, muchos años después del inicio de nuestra amistad, me llama y me dice: -Llévate la camioneta roja y ve a Santo Domingo para que traigas a Licey a una persona que trae algunas cosas.


El encargo lo recogí en el Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino. Unos cuantos baúles y un personaje de mirada penetrante: el padre Freddy Bretón (nuestro actual Arzobispo de Santiago de los Caballeros) había regresado de sus estudios en Roma y me tocó traerlo a la casa de sus padres en Licey.


Así, discreto y dador de confianza era Vinicio, un sacerdote nacido del campo y que vivió siendo hombre amante de los montes, de la palabra y de la música.
Un sacerdote para siempre! Un padre espiritual para mi.

Hola!

 

Máscaras.
La humanidad está siendo empujada lentamente a la honestidad.
Hoy, por conciencia o imposición, todos vestimos máscaras visibles.
Ojalá y después de esta experiencia imponente y desgarradora podamos desvestirnos de estas visibles y de aquellas máscaras invisibles, que son las peores y que muchas veces llevamos puestas en la cotidianidad.
Ese día, desnudos, simples, mostrando nuestro verdadero rostro humano, comenzaremos a sanar,
a renacer de nuevo.
Ojalá!