Los bancos tienen aire de estación de trenes, a su sitio, impávida, llega la primavera y parte, llega el verano y parte. El más elocuente de todos los transeúntes es el otoño. Porque el otoño no ahorra esfuerzo para dejar su memoria: Un colchón de hojas mustias revestidas del tiempo, un ejército oscuro de almas [...]









