Desde Daguerre la fotografía ha avanzado mucho. DAGUERRE / LAVERRUE
Cuando las primeras cámaras digitales de fotos orientadas al público general vieron la luz, a mediados de los 90, el simple hecho de poder guardar las fotografías en formato digital era un argumento de venta más que suficiente ante la mayoría de usuarios que, frente al coste que suponía disparar en analógico, vieron en esta nueva posibilidad una opción de empezar a disfrutar de la fotografía sin pensar en cuánto costaba cada disparo en su cámara.
El nuevo ingenio dejó fuera de juego al mundo de la imagen analógica. Carretes, Polaroids y demás soluciones fotográficas no digitales comenzaron a formar parte de la memoria colectiva, pues la popularización de las cámaras digitales de fotos era ya imparable.
Llega el megapíxel
En poco tiempo los fabricantes de cámaras fotográficas digitales pusieron en el mercado muchos modelos con prestaciones similares. Pero, como es lógico, las marcas necesitaban diferenciar su modelos del resto de alguna manera. La respuesta fueron los megapíxeles.
Rápidamente, hábiles argumentos de marketing lograron introducir en el corazón de los consumidores la firme necesidad de tener una cámara con más y más megapíxeles. Y poco a poco comenzaron a inundar el mercado cámaras que, pese a no mejorar notablemente las funciones del anterior modelo, disponían de más y más resolución.
A medida que la tecnología que hacía posible la fotografía digital se abarataba, los modelos se fueron haciendo más y más complejos. Así que, en paralelo a la carrera de los megapíxeles, algunos incorporaron paulatinamente mejoras sustanciales en sus prestaciones.
Se acabaron las ‘gamas’
La fotografía digital comenzaba a dar posibilidades serias como para no sólo capturar imágenes en formato digital pudiendo prescindir del coste añadido de la película y el revelado. También empezaba a ser posible hacer fotografía a nivel de aficionado avanzado y hasta profesional. Usuarios y fabricantes lo sabían.
De esta forma comenzaron a distanciarse los modelos de gama alta de los de gama baja. Todos subían en número de megapíxeles, pero los de gama alta, además, mejoraban la calidad óptica, opciones manuales, mayor rango de sensibilidad, grabación de audio y vídeo, etc.
Del mismo modo se diferenciaron claramente los dos grandes tipos de clientes del sector. Por un lado, aquellos usuarios sin pretensiones artísticas que simplemente quieren una cámara de fotos digital. A ellos va dirigida buena parte de los catálogos de las marcas de prestigio, ocupados por los productos de gama media y media-baja. Cámaras muy similares unas a otras.
Por otro, los aficionados serios y, sobre todo, los profesionales, que demandaban tener en digital las mismas posibilidades que con una cámara de película. Los fabricantes, conscientes de ello, se aplicaron e hicieron posible la fotografía réflex en digital. Y con ella llegaron los hitos: la primera réflex digital, la primera réflex digital accesible al público general, la primera réflex que grababa vídeo en HD, etc.
La madurez
Hoy en día el mercado lleva tiempo dando signos de madurez. Los aficionados entusiastas y los profesionales ya tienen sus réflex con capacidades que en muchos casos exceden sus necesidades. La gente que no busca nada más allá que una cámara sin carrete, también tiene su cámara digital.
Los fabricantes, buscan nuevas vías para comercializar productos que puedan seguir siendo interesantes para el gran público en un momento de madurez del producto y, además, de incertidumbre económica.
El mundo de la fotografía de consumo tiene cada año una cita importante en Las Vegas (Estados Unidos). La PMA -Photo Marketing Association- celebra allí su feria internacional anual. La edición de 2009 cerró este viernes sus puertas tras cuatro días intensos de presentaciones de productos fotográficos que nos dejan ver claramente cuál será el rumbo que seguirá el mundo de la fotografía al menos durante los próximos 12 meses.
Parece que la tendencia es seguir profundizando en el desarrollo de conceptos conocidos que abren nuevos caminos para nuevos productos que no están ni en el mundo de las compactas ni en el mundo de las réflex, como el sistema micro cuatro tercios o el NX de Samsung -una cámara compacta con sensor de réflex-.
En cualquier caso, el principal reto al que se enfrenta el sector es a la necesidad de cierta reinvención en momentos de crisis.
* Primeros pasos
En 1975 Steve Sasson había sido capaz de convertir la confianza que Kodak había depositado en él en una cámara fotográfica sin partes móviles. En un error garrafal ni él ni Kodak le dieron importancia a que acababan de lograr la primera cámara de fotos que no necesitaba película, pues este era su negocio entonces.
La cámara era capaz de tomar imágenes con cien líneas de resolución y grabarlas en casetes en ’sólo’ 23 segundos. Para reproducirlas, Sasson ingenió un convertidor a señal NTSC que permitía ver lo captado en un televisor.
* Canon 300d
El lanzamiento de la 300D, en 2003, constituyó una revolución en el mercado fotográfico de masas. Supuso el primer paso para acercar la fotografía digital réflex al gran público, ya que fue la primera que no sólo bajó de la barrera de los 2.000 euros -en la que se situaban los modelos profesionales de gama baja-, sino que se quedó justamente en la mitad: 1.000 euros.
De esta manera Canon fue capaz de estimular a los aficionados para que accediesen a este sector y al resto de fabricantes para que pensaran en ellos también.
* Canon 5D
Canon volvió a marcar un hito con la 5D en 2005. Esta vez para el sector profesional. Después de un par de años de popularización de las réflex digitales, la 5D fue la primera en montar a un precio razonable un sensor de 35 milímetros, conocido como ‘full-frame’ esto es, del mismo tamaño que el de un negativo de película analógica de 35 milímetros.
Su precio, en torno a los 3.000 euros, era la mitad que el del resto de los modelos ‘full-frame’.
* Canon 5D Mark II
Una vez más Canon, que pese a no estar presentando los mejores números de su historia, sigue aportando nuevos caminos para el sector de la fotografía. Con la 5D Mark II ha llegado la primera réflex capaz de grabar vídeo del mercado.
Si quiere ver de qué es capaz una cámara de fotos grabando vídeo no se pierda el corto que el fotógrafo de prensa norteamericano Vincent Laforet rodó usando exclusivamente esta cámara. Se llama ‘Reverie’ y se encuentra fácilmente en internet.
Fuente: David Cabezón/elprogreso.galiciae.com
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